Modernizar el entramado institucional vasco.

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El estudio que debatimos estos días en la llamada Comisión de Duplicidades del Parlamento Vasco (estudio elaborado por el Gobierno Vasco a partir de una moción de UPyD para proponer la modificación de la Ley de Territorios Históricos) viene a decir lo que ya sabíamos (aunque el gobierno disimule o se haga el loco): es urgente modificar el disparatado entramado institucional vasco, modificar la ley de territorios históricos y aprobar la ley municipal para alcanzar una nueva distribución competencial, eliminar duplicidades, ineficiencas, gasto superfluo y desigualdad y, en definitiva, para servir mejor a los ciudadanos vascos.

El estudio viene a decir lo que UPyD viene diciendo durante todos estos años: es absurdo que una Comunidad Autónoma como la vasca tenga cuatro parlamentos, tres haciendas forales y tres políticas fiscales distintas (mientras en Europa se defiende una política fiscal común). Es un absurdo que los ciudadanos vascos paguen distintos tributos en función del territorio histórico donde residan. Es un disparate que tengamos todo por triplicado, con el dispendio que eso supone. UPyD insiste, por tanto, y ya desde el primer día en que esta Comisión se ha reunido, en que, escuchadas las dos primeras comparecencias (Gobierno y consejero Aguirre), se ha evidenciado la necesidad de reformar este entramado y se ha evidenciado también las contradicciones de este Gobierno: por un lado el consejero dice que hay que reformar la LTH y, por otro, el grupo parlamentario socialista vota en contra de reformar la LTH.

Vuelven a demostrarse, oh sorpresa, los complejos y las inseguridades y las incoherencias y los miedos de este gobierno. Dónde está el Proyecto de Ley para reformar la Ley de Territorios Históricos. Dónde está la Ley Municipal. La comisión no basta: hay que tomar las decisiones que Euskadi necesita y dejarnos de ponencias que posponen las correctas soluciones: cada administración debe ejercer sus competencias y sólo sus competencias, hay que suprimir administraciones (diputaciones forales) y hay que llevar a cabo una nueva distribución competencial. Y, para todo ello, hay que modificar la LTH y el Estatuto de Gernika. Seguiremos insistiendo en todas estas reivindicaciones para servir mejor a los ciudadanos y superar el foralismo de PP y PNV y la inacción política del Gobierno Vasco que, en lugar de actuar, mira a las musarañas y se mantiene de brazos cruzados.