OPE de Osakidetza y discriminación lingüística.

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El pasado día 26 de octubre de 2009 se aprobó, en el Parlamento Vasco, el siguiente texto: «El Parlamento Vasco insta al Departamento de Sanidad y Consumo del Gobierno Vasco a realizar una valoración adecuada del conocimiento del euskera como mérito en las futuras OPE de Osakidetza, de forma que busque el equilibrio con la puntuación correspondiente a los méritos profesionales». Recibió los votos del Partido Popular, el Partido Socialista y UPyD, formación política que planteó y, por tanto, posibilitó el debate y el histórico acuerdo. Es, lo que recientemente la parlamentaria popular Laura Garrido, recordándolo, definía como «un acuerdo histórico» porque «nunca había habido en el Parlamento Vasco un acuerdo de estas características que hablara de buscar equilibrio entre la valoración del euskera y el resto de méritos y que garantizara el principio de igualdad de acceso a la función pública».

Ayer mismo volvimos a tratar el asunto en sede parlamentaria, con motivo de la comparecencia del consejero de Sanidad, señor Bengoa, a solicitud de Unión Progreso y Democracia. Se confirmó lo sabido: con motivo de la reciente OPE convocada por Osakidetza, se da nuevamente vía libre a la discriminación lingüística y a enormes injusticias contra ciudadanos vascos que no saben euskera. Como con los gobierno nacionalistas, se vuelve a dificultar la llegada de buenos profesionales de fuera de Euskadi y se lamina el principio de acceso en condiciones de igualdad a los puestos de trabajo de la Administración Vasca. Insisto en que hablamos de puestos de trabajo donde el euskera no se necesita para nada y hablamos de una sobrevaloración excesiva del euskera para puestos de trabajo perfilados (y donde el euskera es, en numerosos casos, innecesario). Hablamos de que el euskera volverá a ser determinante para acceder al empleo público y obstáculo insalvable para muchos ciudadanos. Y hablamos, en fin, de un socialismo vasco acomplejado e incapaz, no ya de cumplir lo que le exige el Parlamento Vasco, sino de finiquitar definitivamente la discriminación lingüística en el País Vasco e impulsar el cambio que se necesita.