Algo huele a podrido en España (I).

Una cosa es aceptar intelectualmente que, efectivamente, nos encontramos ante una crisis europea y mundial de grandes proporciones, y otra muy distinta que no seamos capaces de al menos atisbar los problemas específicos que sufrimos en España. Una cosa es reconocer que están siendo y seguirán siendo necesarias una serie de soluciones globales a aplicar casi miméticamente en el conjunto de los países europeos (porque no somos tan distintos en algunas cuestiones) y otra muy distinta no ser capaces de ver que España necesita medicina específica, diferente a la que otros necesitan, habida cuenta los desbarres provocados en el sistema por unos y otros. Creo que uno de los objetivos propagandísticos del actual gobierno es difuminar tales diferencias y tratar por todos los medios de confundirnos, haciéndonos creer que todo lo que se cuece en Europa es básicamente lo mismo que lo que se cuece en nuestro país y que toda la culpa de la actual crisis es de los mercados internacionales y cuatro inmorales especuladores. También la oposición tiene entre sus objetivos engañarnos: la actual crisis es culpa exclusiva del insoportable ZP … y se solucionará en cuanto pisen poder y gobiernen, independientemente de que sean parte ellos también del problema. Pienso que es necesario insistir para que los ciudadanos vean más allá de las ramas, más allá de estos lodos… y más allá de nuestros actuales mandatarios. Continuaré mañana.

Sígueme en Twitter

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.