Observo expectante el último episodio polémico de la vida política española: el diputado de Esquerra Republicana, Tardá, acaba de desear la muerte del Borbón y el advenimiento de la República que sustituya a la actual monarquía española (algo así ha debido querer decir, suponemos). Paralelamente, el presidente del Congreso, Bono, alude al carácter primario del diputado catalán para comprender su desbarre y la Cadena Ser nos repite indisimuladamente que el político catalán del partido que sustenta el gobierno de Montilla se ha arrepentido y pedido perdón por sus insultos al Jefe del Estado. He osado imaginarme, silenciosa e individualmente, por aquí por mi casa, qué habría ocurrido (y qué diría mañana en su noticiario el vasco Gabilondo) si, pongamos por caso, Fraga Iribarne hubiese clamado cosa semejante contra nuestro lehendakari. A servidor le hubiese parecido cosa tan despreciable como la que realmente ha sido dicha, pero no a todos sientan mal todos los insultos, por lo que parece.


Lo que ponen de manifiesto los insultos de Tardá es la escasa talla intelectual de los políticos que nos gobiernan, más proclives al insulto gratuito, a la demagogia de aplauso fácil y a la ausencia absoluta de argumentario. Otra cosa habría sido que el diputado pro republicano hubiese apelado a nuestro intelecto, glosado las razones por las que una república pudiera ser más conveniente para la ciudadanía española y apelado a que pudiéramos iniciar quizás algún día ese debate. Pero ha preferido la descalificación y el insulto antes que la exposición argumentada de sus ideas. Y es probado que habitualmente ese tipo de exabruptos logra escasos resultados, más allá de demostrar la indecencia de los que los dicen . Consiguen presencia en medios informativos, risotadas de los más brutos y cierre de filas de los que pudieran sentirse aludidos. Demasiado poco para los que tenemos en tan alta estima la actividad política.
About the author

Sígueme en Twitter

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Únete a otros 14 suscriptores