Este próximo día 19 de Mayo, lunes, se cumple un año de la primera reunión en la que, oficialmente, un grupo de cuarenta y tantas libérrimas personas, reunidas en el donostiarra Hotel Costa Vasca, tomaba la definitiva decisión de crear un partido político y comenzar a funcionar como tal, con todas las consecuencias. Distintas reflexiones previas habían servido para estudiar las distintas opciones de la tarea, de forma que, o se hacía bien o no se hacía. Cuarenta y tantas personas de variadas procedencias políticas e ideológicas, compartiendo el diagnóstico de padecer una cada vez más mediocre clase política y el compromiso firme y democrático de plantar argumentalmente cara al nacionalismo obligatorio y a todas las perezas que bloquean la regeneración democrática que se necesita. Un grupúsculo de ciudadanos liderados por unos cuantos intelectuales de enorme prestigio y distintos profesionales de trayectoria impoluta en la lucha por las libertades, lucha que a día de hoy se mantiene tan necesaria como desde que tengo memoria, como acabamos de comprobar desgraciadamente hoy mismo. Gentes diversas con el objetivo de dignificar la tarea política, entendida ésta como la gestión de lo que nos concierne a todos, de ejercer la tarea ética del compromiso público, tan necesaria. Si había que reivindicar el derecho a poder hablar en alto, qué mejor cosa que comenzar a hablar igual de alto que siempre, pero unidos en un proyecto político transversal, progresista y laico que nos aglutinara a todos.

A esa reunión siguieron otras a las que nos unimos distintos voluntarios de procedencias varias, prestos a colaborar en lo que se terciara, en lo que nos mandaran, vista como se veía de necesaria la nueva empresa. Y lo mismo en el resto del país: embriones del partido iban surgiendo, con más o menos dificultades y desbordante optimismo e ilusión que las superaba, conformando una organización que daría vida al proyecto definitivo. El día 29 de Setiembre pudimos disfrutar del parto: ¡nunca un madrugón tan incómodo y un viaje a la capital me resultó tan gratificante! ¡Yo estuve allí aquel día! Un partido inequívocamente nacional, se dijo desde un principio, para defender las mismas cosas en cualquier parte del país y con vocación europeísta, contrario a la moderna idea de buscar las diferencias frente a lo que se comparte, de trocear para buscar privilegios y fomentar desigualdades. Una idea de partido para defender ideas, basadas en argumentos, dejando de lado el sectarismo que nos invade y la demagogia ramplona que impide todos los debates intelectuales.

A corto plazo enfrentábamos las elecciones generales que nos obligaban a funcionar a destajo, padeciendo las clásicas novatadas de quienes nunca habían creado antes un partido político, superadas no obstante por el trabajo conjunto realizado y compartido por personas de todas las provincias y por la ilusión de creer que la ciudadanía compartiría muchos de nuestros planteamientos e iniciativas. Y a pesar del vacío informativo, las dificultades económicas y el boicot concertado de los grandes partidos con sus medios afines, se logró el escaño del que disfrutamos a día de hoy todos nosotros y, creo, sinceramente, también los restantes ciudadanos, necesitados de verse representados por políticos que no nos hablen como si fuéramos idiotas.

Y ahora, las elecciones vascas en las que aspiramos a conseguir representación parlamentaria para que nos oigan. Para celebrar el aniversario, el primer cumpleaños, qué mejor que juntarnos en ambiente festivo y lúdico donde surgió la idea que dió lugar a la piragua que permanece perfectamente a flote surcando las olas, acogiendo a cuantos valientes soñadores deseen acercarse y subirse a cubierta. La piragüita está resultando ser un mercante tocapelotas.

Será el día 7 de Junio, sábado, en San Sebastián. De vuelta al lugar donde surgió la idea.
About the author

Sígueme en Twitter

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Únete a otros 14 suscriptores