Cataluña: resultados y cuestiones pendientes

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Artículo publicado en El Catalán el 29 de diciembre de 2017:

Cataluña: resultados y cuestiones pendientes

 

De los resultados de las elecciones catalanas celebradas la semana pasada, podemos destacar en primera instancia que las fuerzas de los bloques independentista/no independentista siguen siendo semejantes: si en 2015 JxSí y la CUP sumaban 72 de 135 diputados, JUNTSxCAT, ERC y la CUP tienen hoy 70. Y si Ciudadanos, PSC y PP obtuvieron hace 2 años 52 diputados, hoy tienen 57. Todo lo cual nos indica que los independentistas mantienen su mayoría absoluta a pesar de que los supuestamente constitucionalistas recortan ligeramente distancias. Lo cual, por cierto, no les legitima a aquellos para saltarse la legalidad vigente, por lo que el Gobierno de España deberá garantizar el cumplimiento del Estado de Derecho… y los Tribunales de Justicia seguir aplicando todo el peso de la ley a quien lo vulnere. Que los partidos supuestamente constitucionalistas hayan recortado ligeramente distancias apenas dos meses después del golpe dado a la democracia por los separatistas catalanes, la consiguiente aplicación del artículo 155 CE y las mentiras de los golpistas, quizás no sea demasiada cosa… lo que pasa que también sabemos que la pedagógica labor política y democrática que se necesita en Cataluña para vencer al nacionalismo imperante no es una labor que pueda provocar consecuencias prácticas en tan breve espacio de tiempo… sobre todo si esa labor se realiza con disimulo y de puntillas, de modo titubeante y sin convencimiento.

Por las mismas razones que apunté en su momento mi posición contraria a que se presentara una lista conjunta constitucionalista, llevar a cabo una lectura de los resultados habidos en base exclusivamente a los resultados de ambos supuestos bloques sería un grave error que además nos impediría realizar las lecturas políticas necesarias. Especialmente en el supuestamente bloque constitucionalista (Cs, PSC y PP), donde no solo existen diferencias muy marcadas entre los partidos que supuestamente lo integran… sino que además han ocurrido cosas muy relevantes en la evolución de cada uno de esos partidos que apuntan lo que serán o podrían ser en el futuro.

Por ejemplo, es probable que estos resultados sirvan para encauzar definitivamente la sustitución del PP por Ciudadanos en el conjunto de España; de ese modo, Ciudadanos, lejos de desaparecer como algunos apuntaban, podría convertirse en el nuevo partido político de centro derecha liberal del panorama político español, porque además cuenta con los apoyos necesarios para que tal cosa pueda ocurrir: sin ir más lejos, es el partido más apoyado por los que más poder disponen… y ha sido el partido político que más dinero ha dedicado a las elecciones autonómicas catalanas. Además, Ciudadanos es más joven y moderno que el PP, tiene mejores ideas y es más fácilmente votable por quien no se ubica en su mismo espacio ideológico, sobre todo mientras no exista una izquierda digna de tal nombre. Ciudadanos utiliza perfectamente los resortes del marketing político, maneja mejor que bien los principales instrumentos de comunicación y comienza a disponer de más líderes que el hasta ahora omnipresente Albert Rivera. Es cierto que su implantación territorial es muy débil en muchas partes de España y que ha tenido muy graves problemas internos, pero todo eso podría ser perfectamente subsanable. Más allá de que dudemos de sus verdaderas intenciones, al menos ha amagado con algunas de las reformas que España necesita: desde la reforma de la ley electoral hasta la despolitzación de la Justicia, pasando por el cuestionamiento del cupo vasco pactado por PP y PNV y apoyado por PSOE y Podemos. Es cierto que desgraciadamente para los progresistas abandonó la socialdemocracia y el centro izquierda, pero tal cosa no le va a impedir (sino todo lo contrario) terminar de noquear al PP y sustituirlo. Es cierto, evidentemente, que tal decisión deja un flanco abierto en la izquierda que tendrá que ser ocupado, pero esa es otra historia de la que ya he hablado en otras ocasiones. Lo cierto, a día de hoy, es que ha logrado la proeza de ganar las elecciones en Cataluña y de apuntar posiblemente al Gobierno de España y, sobre todo, quizás sustituir al PP en el centro derecha liberal, con margen incluso para dar respuesta a algunas inquietudes de la izquierda, aunque no a todas.

En cuanto al PSC, más que sus resultados obtenidos habría que comentar su posición política actual: y en mi opinión, ya no es digno de ser incluido en ningún bloque que pueda denominarse constitucionalista, ni en ninguno que pueda denominarse de izquierdas, ni en ninguno que pueda denominarse progresista. De hecho, durante la campaña electoral, no solo se negó a defender desde el progresismo y la izquierda la unidad cívica de España sino que reivindicó nada menos que el catalanismo transversal e incluso el centro político. El PSC hace tiempo que dejó de ser alternativa a los nacionalistas que rompen la igualdad en España.

JUNTSxCAT ha logrado lo que parecía imposible: salvar al PdeCAT de una desaparición que parecía definitiva, gracias a que ha rentabilizado la huida de Puigdemont mejor que el encarcelamiento de Junqueras por parte de ERC, partido que, además, ha presentado como cabeza visible a una muy poco atractiva candidata. Sin ir más lejos, es difícil recordar un baño político mayor que el que Inés Arrimadas dio a Marta Rovira en el debate de la Sexta. En cuanto a los comunes y Podemos, menguantes y sin opción de condicionar nada relevante. Y traicionando todos los días, como el PSC, las ideas de la izquierda universalista que tanto echamos de menos.

Vivimos en un país (España, claro) donde el Rey hace discursos dignos del mejor republicanismo cívico y los partidos de izquierdas se comportan como si fueran nacionalistas. Y está comprobado que cuando no hay izquierda digna de tal nombre, los que votarían izquierda terminan votando al menos malo o con la nariz tapada. Y esto es lo que deberá cambiar más pronto que tarde. Encauzada quizás la sustitución de la vieja derecha por un centro derecha liberal más moderno y mejor, deberán darse los pasos para hacer posible que cuanto antes exista en España un partido político ubicado en la izquierda cívica que enarbole la bandera de la unidad cívica de España, impulse las medidas de regeneración democrática que nuestro país necesita, defienda con convencimiento las reformas políticas, institucionales y constitucinoales que necesitamos, defienda el Estado del Bienestar y la ampliación de los derechos sociales y tome forma en una organización internamente democrática. Ésta es la principal cuestión pendiente ahora, nunca mejor dicho. Y esto vale tanto para Cataluña como para el conjunto de España.

 

Un comentario

  1. SOFIA
    | Responder

    espero respuesta a mi comentario.
    Si España no puede, los españoles no podemos.
    NO se puede repartir la cazuela entre políticos-suba luz, impuestos y siga- y la clase media creación de la generación que con el Señor Autoritario Francisco Franco se esfumó
    Atentamente, Sofia Saxe Ivanovna.
    Que el Nacimiento de Ntro¨. Único Señor Jesús le iluminen el trabajo del año que lo espera.

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