Alianzas electorales: importan las ideas

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El Consejo Político de UPyD, máximo órgano del partido entre congresos, aprobó el sábado pasado de manera casi unánime (110 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones) la propuesta del Consejo de Dirección para la política de alianzas de nuestro partido político (que no cierra, como alguno ha escrito, sino que abre esta posibilidad – aunque, obviamente, condicionada al cumplimiento de una serie de requisitos). Esta propuesta recoge los criterios generales y los requisitos políticos para el posible establecimiento de alianzas o coaliciones electorales, que básicamente son los siguientes: deberán establecerse únicamente con partidos de ámbito y proyecto político nacional, que celebren sistemáticamente elecciones primarias para la elección de los cabezas de lista en todas las convocatorias electorales, que elijan a sus órganos de dirección mediante voto directo y secreto de todos sus afiliados, que tengan órganos internos autónomos de control de la actividad del partido, que excluyan a personas imputadas por delitos de corrupción de las listas electorales, de cargos públicos y de su dirección, que establezcan la incompatibilidad de que los cargos públicos electos del partido puedan simultanear dos cargos distintos y que cuenten con informes positivos de fiscalización económica por parte del Tribunal de Cuentas. Asimismo, exigimos que dichos partidos políticos que deseen conformar una alianza electoral con UPyD cumplan unos estándares mínimos en materia de transparencia y publiquen en sus páginas webs el presupuesto anual y cuentas anuales consolidadas del partido, el detalle de los gastos e ingresos electorales y postelectorales, las asignaciones económicas recibidas por todos sus grupos políticos institucionales, las nóminas de sus cargos públicos y los propios estatutos del partido. Además, señalamos los criterios programáticos que deben defender y proponer: la reforma del sistema electoral, la defensa de la unidad de España, la laicidad del Estado, la reforma constitucional para alcanzar un sistema federal simétrico, solidario y cooperativo, la supresión de los “derechos históricos”, la igualdad fiscal, la devolución al Estado de las competencias de Educación, Sanidad y Justicia, la libertad de elección lingüística, la supresión de entes públicos o semipúblicos duplicados o superfluos, la fusión de municipios, la supresión de las diputaciones, la independencia y profesionalización de la justicia y una denodada lucha contra la corrupción política. Criterios, todos ellos, que tienen como objetivo rescatar a los ciudadanos de la situación de crisis política y económica en la que se encuentran, devolverles la confianza en la política y regenerar la democracia en España.

Conformar una alianza electoral con otro partido político no puede tener como objetivo lograr simplemente más votos o más cargos públicos: se trata de impulsar eficazmente los cambios que España necesita y que los partidos políticos viejos rechazan. Queremos defender la autonomía política de UPyD, para que siga siendo útil a los ciudadanos y para enfrentarnos mejor a quienes son de verdad nuestros adversarios políticos: los nacionalismos disgregadores, los corruptos y los recortadores sociales. No podemos permitir que UPyD se diluya en cosa distinta de lo que es o que se convierta en un objeto más manejable y dócil para los intereses de los grandes partidos. Ojalá que haya quien asuma todos estos criterios y pueda sumar fuerzas con nosotros. Pero para defender estas políticas y para actuar con este nivel de democracia interna y de transparencia. Una vez aprobado este documento, son otros partidos (como C´s, hablemos claro) quienes deben demostrar que cumplen estos criterios y defienden estas políticas. Nosotros, en todo caso, lo seguiremos haciendo porque es lo que esperan los ciudadanos, porque es nuestro compromiso y porque para eso nacimos.

Paco Sosa Wagner, eurodiputado de UPyD en el Parlamento europeo, publicó un artículo en El Mundo el pasado día 19 de agosto que ha provocado una tormenta de reacciones diversas. Desde la dirección del partido hemos dicho que nos parece perfectamente respetable que haya quien pretenda impulsar determinados debates y plantear determinadas ideas, pero que tal cosa debía hacerse a través de los procedimientos establecidos y ante los órganos de los que nos hemos dotado. Que no es una forma razonable hacerlo a través de la publicación de un artículo en un medio de comunicación. Que todo el mundo tiene derecho a cambiar de opinión y a plantear sus propuestas (Paco Sosa Wagner descartó una posible coalición o fusión con C´s en campaña electoral), pero que debe tal cosa plantearse en el órgano apropiado: en este caso, en el Consejo Político del partido, representante de todos los afiliados de UPyD. Esto es lo que lo que se le ha respondido a nuestro eurodiputado desde la Dirección y lo que una inmensa mayoría de consejeros le quiso decir durante el Consejo Político del pasado sábado. Paco Sosa Wagner dispuso de todo el tiempo que quiso para explicarse: realmente, es lo que tenía que haber hecho antes, en lugar de decidir publicar un artículo. En todo caso, lo más grave del artículo publicado por nuestro eurodiputado no fue que planteara una propuesta específica (“la redacción de un compromiso electoral común basado en 10 ó 12 acuerdos primordiales”, ni siquiera una alianza electoral y mucho menos la fusión de UPyD y C´s, algo que Sosa Wagner descartó durante su extensa intervención en el Consejo Político del pasado sábado) sino que hablara, sin datos concretos ni ejemplos específicos, de “prácticas autoritarias que anidan” en el seno de UPyD o de “la expulsión constante de afiliados” o de su permanencia en el partido “acogidos a un ominoso silencio”. Y esto es lo más grave porque es radicalmente falso (no hay partido político más transparente ni más democrático que el nuestro) y porque es precisamente de lo que nuestros enemigos nos han venido acusando sin otro objetivo que abortar nuestra propuesta de cambio y de regeneración democrática desde que nacimos el día 29 de setiembre de 2007. Días después, nuestro eurodiputado volvió a señalar algo que no es cierto: habló de que la mitad del partido está gobernada por gestoras, cuando lo cierto es que sólo existe una gestora de un total de 19 direcciones regionales. Esto es lo que indignó a simpatizantes, afiliados y cargos públicos de UPyD, no que planteara o no un compromiso electoral con Ciutadans: las gentes de UPyD aceptamos el debate de ideas, las propuestas políticas argumentadas y cuanto quiera proponer cualquier miembro de UPyD o incluso quien no lo sea, pero no aceptamos que se nos acuse de lo que sencillamente no es cierto. Es precisamente esta indignación provocada por ese ataque injustificado e injusto lo que lo provocó la respuesta desafortunada de dos miembros de la dirección, por lo que ya han pedido públicamente perdón. No se entiende, en cualquier caso, y cierro el asunto, que quien ha disfrutado de su libertad de voto incluso contra el criterio de la dirección del partido en determinados asuntos, quien ha ejercido 5 años de eurodiputado (haciendo además un buen trabajo que reconozco), quien ha recibido siempre el apoyo y el cariño del partido, quien fue cabeza de lista primero como independiente y luego vía elecciones primarias, decida tomar una decisión tan poco acertada como publicar ese artículo del día 19 de agosto. En todo caso, es su responsabilidad y él debe explicarse.

Volviendo a los criterios aprobados por el Consejo Político el pasado sábado con el voto favorable de la inmensa mayoría de los consejeros y del propio Sosa Wagner: son criterios que pretenden anteponer los intereses de los ciudadanos a los intereses de cualquier sigla, son criterios que pretenden cambiar las cosas en España, son criterios que pretenden fortalecer una alternativa de regeneración democrática para hacer frente a los corruptos, a los nacionalismos disgregadores y a los recortadores sociales. Son criterios políticos porque criterios políticos necesita España, no suma de votos a cualquier precio y para cualquier cosa. No se trata de sumar votos o cargos públicos sin más sino de sumar para cambiar España, para rescatar a los ciudadanos y para otorgarles una alternativa real al bipartidismo corrupto, al nacionalismo disgregador, al populismo y a los recortadores sociales. Esa es nuestra propuesta: ideas y propuestas políticas para cambiar las cosas. Pueden criticarse tales ideas o incluso oponerse a ellas (el debate y el disenso es consustancial a la democracia y a la política), pero son las ideas y las propuestas en las que creemos y por las que llevamos años peleando todos los días y a todas horas. No queremos confundirnos con el paisaje o adaptarnos a lo que hay… sino cambiar profunda y radicalmente las cosas.