La (relativa) victoria de ETA.

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Este viernes pasado tuve la ocasión de escuchar en el Hotel Londres de San Sebastián a mi admirado Aurelio Arteta quien, acompañado por Covite, presentó su nuevo libro: “Mal consentido. La complicidad del espectador indiferente”. En el turno de las preguntas y respuestas, hubo quien planteó que ETA ya nos ha vencido a la sociedad democrática… ante lo que el protagonista del evento más bien asintió y sin demasiados matices. ¿En qué sentido nos ha ganado ETA la batalla? ¿Qué es lo que ha logrado tras 50 años de terrorismo? ¿No es acaso verdad sin embargo que, al menos militarmente, ETA parece más bien en las últimas? ¿Podemos negar que el rechazo social actual, tras décadas de silencios y espectadores indiferentes, es mayor que nunca? Por mi parte, lo que pienso es que el nacionalismo vasco piensa que ETA ya ha hecho lo suficiente para beneficiar a sus intereses. Que no hay nueces que recoger porque están todas en la cesta. ETA está amortizada. El triunfo de ETA (subjetivo, parcial, relativo… todo lo que se quiera) consiste básicamente en que los partidos que no eran nacionalistas han terminado asumiendo el lenguaje nacionalista, la simbología nacionalista y parte del proyecto político nacionalista. Basta con escucharles. Para muestra, la política lingüística que socialistas y populares vascos hoy día impulsan: exactamente la misma que la impulsada por los nacionalistas. Y con el chantaje paralelo, inmutable al paso de los años: a todo aquel que osa cuestionarla… se le acusa de antivasco. Por tanto, si hay victoria de ETA (subjetiva, parcial, relativa,… todo lo que se quiera) es ésta. Sabemos a ciencia cierta que, además del daño causado, han dejado la sociedad que han dejado. Una sociedad distinta. Y que, sin su distorsionadora y violenta presencia, seríamos otros.

4 Comentarios

  1. Sake
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    ¿Os parece poco lo que habeis conseguido?¿Os parece barato el precio y los métodos? debierais asumir que más es imposible conseguir por lo que debiérais de dejarlo y dedicaros a otras cosas más productivas y normales, por vuestro bien y el de todos.

  2. Anonymous
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    En fin Gorka, hay ciertos comentarios que son cuchillo de doble filo y decir que el beneficiario ultimo de ETA es el nacionalismo vasco es tan argumentable como decir que el beneficiario ultimo de ETA es el nacionalismo español, con su recogida de nueces etc… (nacionalismo al que perteneces por cierto). Decirte tambien que discrepo totalmente de tu concepto de politicas linguisticas.. que comentas que hasta el propio PP ha hecho suyas… lo cual, al menos debería haceros dudar, de si la politica linguistica que desde tu partido defendeis.. no sera la equivocada? El manifiesto por la lengua común ya esta demostrado que no tiene ni pies ni cabeza, pero estamos en una democracia y por supuesto teneis derecho a defender cualquier dia, por peregrina que sea (siempre y cuando no atente las libertades de los demas verdad????). En fin, me temo que la idea de partido que teniais no era mala.. pero la practica se esta demostrando que bien por las personas, bien por las politicas (a mi entender reaccionarias)… esta perdiendo el fuelle que muchos sabiamos que iba a suceder. Y de veras que es una critica constructiva… porque en el fondo me parece que la idea principal vuestra no es mala (se puede estar de acuerdo o en desacuerdo) pero algo, me temo que no es esta funcionando. Un saludo. (voy a ser un poco malo si me lo permites…. tengo amigos en el facebook de UPyD.. espero que se no se les expediente por eso)

  3. lonely_
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    Vaya, al Anónimo anterior (30 de noviembre de 2010 14:20) sólo le ha faltado añadir la típica coletilla de “Sin acritud” 😉
    Es una pena que España haya desaparecido. Sí, ojalá hubiera existido ese nacionalismo español al que, según este anónimo, perteneces, pero por desgracia dicho nacionalismo sólo existe por lo visto en los skins del Ultrasur.
    Así, hoy día, en España, todo lo que sea defender la Constitución de 1978 es “ser un nacionalista español” y en la mayoría de las ocasiones también un fascista (perdón, quiero decir, un “feixista”). ¡Qué lejos queda ya esa Transición, tan admiarada por tantos tanto tiempo! ¡Qué lejos aquellos tiempos donde luchar por la libertad y proteger contra el poder desmedido y autoritario significaba defender a vascos y catalanes en sus reivindicaciones!
    Hoy no, hoy luchar por la libertad es pedir que no te critiquen por izar la bandera española en la plaza de Colón de Madrid o tratar de que no te tiren petardos por llevarla en una manifestación por la calle de Atocha; hoy luchar por la libertad es intentar que te dejen educar a tus hijos en español estando en España; es acudir al defensor del pueblo para que no te multen por utilizar tu idioma materno (el español) en tus negocios privados dentro de España, señalar que todos los españoles debemos tener los mismos derechos y deberes económicos estemos donde estemos y que por tanto no deben existir privilegios fiscales, o simplemente, que no te encuenters un día andando por la calle y de repente vuelvas la cabeza y te encuentres con una avlancha de energúmenos gritando hacia tí: “¡Mátalo! ¡Mata a ese fascista español!…
    Yo crecí en los años 80 una España democrática y próspera en la que todos tenían cabida, con ilusión en un futuro mejor para todos donde se respetara a todo el mundo y todos tuviéramos los mismos derechos, habiendo superado el totalitarismo y la imposición…
    Bueno, por lo visto me equivoqué. De aquella España quedan cuatro gatos. Ahora lo que tenemos es el mismo totalitarismo, el mismo fascismo nazi del siglo XX, solo que por parte de otros. Dicen que los niños maltratados de mayores tienden a ser maltratadores. Hay quien habla de la psicología colectiva de los pueblos como de la de las personas. Creo que hoy no estamos mejor que con el franquismo, por más que me duela reconocerlo… simplemente hemos cambiado unos tiranos por otros. Y yo me pregunto: ¿para esto lucharon tanto mis padres contra el antiguo régimen?
    Gracias Gorka por ser uno de esos cuatro gatos, por estar ahí y dar la cara para que lo sepamos. De verdad, gracias.

  4. lonely_
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    Hoy no, hoy luchar por la libertad es pedir que no te critiquen por izar la bandera española en la plaza de Colón de Madrid o tratar de que no te tiren petardos por llevarla en una manifestación por la calle de Atocha; hoy luchar por la libertad es intentar que te dejen educar a tus hijos en español estando en España; es acudir al defensor del pueblo para que no te multen por utilizar tu idioma materno (el español) en tus negocios privados dentro de España, señalar que todos los españoles debemos tener los mismos derechos y deberes económicos estemos donde estemos y que por tanto no deben existir privilegios fiscales, o simplemente, que no te encuenters un día andando por la calle y de repente vuelvas la cabeza y te encuentres con una avlancha de energúmenos gritando hacia tí: “¡Mátalo! ¡Mata a ese fascista español!…
    Yo crecí en los años 80 una España democrática y próspera en la que todos tenían cabida, con ilusión en un futuro mejor para todos donde se respetara a todo el mundo y todos tuviéramos los mismos derechos, habiendo superado el totalitarismo y la imposición…
    Bueno, por lo visto me equivoqué. De aquella España quedan cuatro gatos. Ahora lo que tenemos es el mismo totalitarismo, el mismo fascismo nazi del siglo XX, solo que por parte de otros. Dicen que los niños maltratados de mayores tienden a ser maltratadores. Hay quien habla de la psicología colectiva de los pueblos como de la de las personas. Creo que hoy no estamos mejor que con el franquismo, por más que me duela reconocerlo… simplemente hemos cambiado unos tiranos por otros. Y yo me pregunto: ¿para esto lucharon tanto mis padres contra el antiguo régimen?
    Gracias Gorka por ser uno de esos cuatro gatos, por estar ahí y dar la cara para que lo sepamos. De verdad, gracias.

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