Un comentario

  1. Anonymous
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    Estimado Gorka Maneiro:

    Si el Lehendakari Ibarretxe oye voces que emanan de su cabeza es que está enfermo, de una enfermedad psiquiátrica. Y aunque nadie estamos libres de ensoñaciones o delirios de grandezas cuando la realidad pura en que somos simplemente materia. Materia que será inerte y que nada quedará del hombre y del profeta, de las alucinaciones auditivas de quienes las padecen viven muchos profesionales de la salud, tratando de erradicarlas de la mente de los pacientes. A Ibarretxe los anhelos de su libertad y de algunos otros, son sueños que se desvanecen ante un Tribunal Constitucional que ojalá sea independiente y no escuche la voz de su amo o sus amos. Y aunque no piense como Ibarretxe deseo que todos los mortales alcancen en esta vida sus sueños y anhelos. Pero, cuando sus objetivos lesionan o vulneran derechos de otros ciudadanos; quienes deberían de denunciar la vulneración de los derechos humanos son las víctimas de terrorismo y todos los escoltados de Euskadi y Navarra, los que no alcanzan una plaza en la administración por no dominar el euskera, etc.
    Se ha construido un muro de Euskadi que es obvio para una mitad de los vascos, para los otros son sus fincas particulares. La historia de España habla de las segregaciones de los moros y los judíos de los castellanos viejos. Queda poco para que las etnias en España se subleven en la construcción de la Torre de Babel y dará lugar a los Lobby afines: económicos o con navajas y pistolas en competencia con la ETA.

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